:: Entregando una obra … ::

Este texto lo escribi hace muchos años … pero sigue tan vigente como en esa época.

Bueno creo que todos los que nos dedicamos a elaborar muebles, remodelaciones u obra nueva tenemos miles de cosas que contar entorno a la realización de nuestros proyectos, hoy escribiré solo sobre la terminación, la finalización esa última semana que debió haber pasado hace dos (si señores porque obra, entrega o finalización de proyecto en diseño siempre se dilata), y que por obra y gracia de no sé qué santo debe quedar terminado si o si en esta.

Comencemos; la última semana todos aquellos que debieron entregar hace ya un buen tiempo comienzan a aparecer a pedazos, el tapicero llega con la mitad de los muebles (sofás, poltronas, o cabeceros) y no hay donde ponerlos porque por supuesto la obra no está acabada pero el insiste en entregar porque ya no tiene más espacio en el taller. Anoto no llega con todo completo ya que hasta ahora comenzó la segunda tanda de tapicería y por eso es que necesita el espacio en el taller.

Este tema de la tapicería trae adjunto un ingrediente adicional: las telas. Si señor, las telas que por ser un proyecto de esta envergadura se pidieron afuera (no se compraron en Colombia el cliente solo merece lo mejor, y realmente si serán esas telas lo mejor?) . El solicitar las telas siempre tiene un tiempo que va desde escoger en el catálogo, cotizar, esperar la aprobación del cliente, pedirlas, esperar a que lleguen y esperar un poco más y dárselas a nuestro tapicero.

Mientras tanto arquitectos y diseñadores en las visitas a obra que la última semana se vuelve nuestro segundo hogar (la oficina queda sola o en su defecto con asistente o señora del aseo contestando) comenzamos a pasar todo nuestro tiempo «arriando» maestros (sin ánimo de ofender a nadie es solo un término), a los de los pisos, a los pintores , a los de metalistería y por ultimo a los carpinteros.

Cuando ya parece cantar victoria y la obra ya tiene cara… El tubo, la gotera o cualquier fuente de agua cercana de no se dónde se manifiesta en el piso de madera. Si!! cuando ya se instaló y estamos a portas de lacar, el piso se levanta, mágicamente parece que alguien quisiera salir del piso como un Alíen !!! Solución: Hay que cambiar el piso. No queda más para hacer y con la frase: » Arqui yo esperaría uno dos días más a ver cuánto piso reacciona porque eso hay más agua debajo».

En fin para ese momento ya se genera en el arquitecto o diseñador una pequeña venita en la frente que con los días se pronuncia cada día más y que a cada martillazo o ruido de broca late a su ritmo. Ya para ese momento el Drywall se debe haber finalizado (no sin antes darnos cuenta de la bala de iluminación que falto) y la primera capa de pintura o «primeriada» ya debe estar lista y comienza el mayor camello de las obras: la carpintería.

Todo el capítulo de carpintería comenzó unos meses atrás cuando nos contrataron la obra, el proyecto, los muebles, en fin, el trabajo. Muy juiciosos digitamos planos, realizamos renders y miramos nuestra obra en el computador con el orgullo que da ver el 3D de nuestro proyecto diciendo para nosotros: esto es pan comido, se va a ver de lujo. Le damos los planos al carpintero de nuestra confianza o mejor dicho al tipo de carpintería que el presupuesto del proyecto permite. Y dejamos que las cosas sigan su ritmo. Llamamos cada tanto para saber cómo van y visitamos el taller con la esperanza que todo valla bien, pero las cosas comienzan a ir lento.

Para cuando la obra está dispuesta como amante ansiosa a recibir la carpintería, esta no llega o comienza a llegar a cuenta gotas, las puertas primero, rayando las paredes primeriadas a su paso, los closets sin todos sus cajones y algunos muebles especiales que la verdad nadie sabe cómo se instalan, por eso uno debe estar allá tomando esas decisiones como la altura, desde donde o como se ensamblan las piezas a pesar que en los planos ya está. Pero todo esto se oye normal solo que cada tanto algún mueble queda o más grande o más pequeño de lo que debería. Estas cosas pasan por qué hiciste el levantamiento mal (que es totalmente nuestra culpa o de quien hizo el levantamiento), el vano del mueble en algún momento se modificó y nunca se le informo a quien realizaba la carpintería o en su defecto y bastante común existen tantas versiones del mismo mueble en el archivo que se termina mandando a hacer el que no es siendo está totalmente culpa del diseñador o digitador que no realizo un archivo final.

El caos de los últimos días es un ingrediente a los anteriormente enumerados que convierte la obra en una gran olla a presión donde los ánimos se caldean y termina siendo el escenario ideal para sincopes y preinfartos a la carta. La última etapa de la obra está llena de personajes que no contestan su celular, que citan a las 8 de la mañana y llegan a las 3 de la tarde con una mirada de doctora, pero si esto no está completo yo como voy a trabajar y mire esa mano de gente así no voy a poder trabajar bien.

Las infaltables señoras de aseo que limpian mil veces la misma habitación y que por acto de magia terminan sucias o llenas de las valiosas griferías y accesorios que se beben guardar con seguridad para que no les pase nada. (Incluye también la misma habitación los portátiles y cuanta cosa dejamos diseñadores y arquitectos). Ni hablar de eléctricos, hidráulicos y enchapadores que están haciendo ajustes de finalización que hacen más basura, más ruido y más preguntas que niño de 5 años.

Pero si esto no es un circo también tenemos que lidiar con el cliente que con justa razón esta que nos mata, que a cada visita a la obra sentimos que piensa porque no contrate a otro o que simplemente este desesperado por abrir el local, pasarse a vivir o lo que es peor que le desocupemos para que deje de estar hacinado en uno solo de los cuartos de su casa.

Si, así son las entregas, una verdadera lapidación a nuestros nervios, paciencia y ego. Son la muestra que hacer obras, muebles y remodelaciones son actos de fe llenos de situaciones incomprensibles y de las cuales milagrosamente quedan hermosas fotos donde el diseñador sonríe porque logro sobrevivir a la entrega.

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2 Comments

  1. Mary sentí en lo más profundo que narraba la historia de m vida , pero es verdad , el primer paso es la paciencia infinita y la tolerancia, te aconsejo arma el equipo ideal ; pero siempre se va a des completar, esto es como el lema del carnaval de Barranquilla «quien lo vive es quien lo goza»

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